Una palabra poderosa que me he encontrado en mi camino como desarrollador web y aunque mucho se pronuncia, poco se enseña, al menos en compañías sin una cultura definida.

Hace un poco más de un año, ingresé a una compañía en la que he crecido como desarrollador y profesional, y en solo ese tiempo he tenido más crecimiento que en la anterior empresa en la que trabajé casi cuatro años.

¿Por qué tanto tiempo y no crecí profesionalmente? Fácil, no tenía feedback.

No es mi idea hablar mal de esa empresa, de hecho, estoy muy agradecido por la oportunidad, pero comparando con la actual empresa, es muy notoria la falta de una cultura de feedback, que te enseñen los objetivos, que te muestren el rumbo, que te involucren en la visión de la empresa y más aún en la de los clientes.

¿No les ha pasado que ustedes creen estar haciendo todo bien, pero en realidad no? Eso se da porque no hay feedback temprano, y por el contrario, algunas veces te dan el feedback pero cuando te despiden, y hasta terminas preguntándote: “¿Por qué? Sino iba bien, me hubiese gustado saberlo para mejorar o corregir”.

Debemos dar feedback y no solo en lo técnico, sino también en lo no técnico, me explico, en si se escucha a algún compañero con la voz muy cortante en las reuniones con el cliente, sino queda claro algo que quiso explicar y más aún si es en inglés u otro idioma al nativo, entre otras situaciones. Ya que en lo técnico con un code review bien hecho podemos dar ese feedback y un compañero o nosotros podemos corregir temprano (antes de mezclar) el error.

Demos y pidamos feedback, es la manera más sencilla, económica y fácil para seguir creciendo a nivel profesional y personal. Y como suelo decir ahora:

“el feedback es como el alcohol en una herida, duele, pero es para nuestro bien…”

Gracias por leer mi primer articulo, acepto feedback en mi LinkedIn.

¿Te gustó? Por favor comparte para que más Devs puedan aprender.